Primero de todo quiero dejar claro que no soy músico ni abogado especializado en derechos de autor y propiedad intelectual. Por lo tanto, voy a reflejar mi opinión siendo consciente de que me puedo equivocar.
Un escrito que lanzará más preguntas que respuestas. Agradecería pues, que alguien que responde al perfil mencionado pusiera algo de luz en el asunto. Así podemos aprender todos un poco más sobre estos asuntos.
Durante el día de ayer, Sony publicó el nuevo anuncio para televisión de “The Last of Us Parte II”. En dicho vídeo, se puede escuchar a Ashley Johnson, la actriz que da vida a Ellie, tocando la guitarra y cantando un fragmento del famoso tema “True Faith” de New Order. En otras palabras, se nos presenta un cover acústico de la canción de 1987.
Pero hoy, una artista llamada Lotte Kestner ha denunciado en sus redes sociales el enorme parecido de la adaptación, hecha para el anuncio del juego de Naugthy Dog, con un cover realizado por ella misma hace 10 años. Y ciertamente, el parecido es notorio. Sobretodo por unos 3-4 segundos de «tarareo» que da el toque personal de la artista y que no se encuentra en la versión del grupo herencia de Joy Division.
Ahora bien, ¿puede denunciar la artista un supuesto plagio? Como he dicho antes, no soy músico ni abogado experto en propiedad intelectual musical, y el asunto se presenta, si más no para la mayoría de nosotros, desconcertante.
Para empezar, para realizar un cover hay que pedir permiso explícito a la propietaria de los derechos, en este caso la discográfica de New Order que no es otra que Warner Bros., para realizar interpretaciones y cambios en la pieza original.
Algo que Kestner hizo en su momento, según se ha leído en su propio Twitter. Por lo tanto, en el caso de que la artista monetice su cover, es y será siempre New Order, en este caso Warner Bros., la beneficiaria de los derechos de autor.
Y es aquí la clave del asunto. Sony al haber pagado los derechos de autor de la canción, cubre también el uso de los covers. Por mucho que haga una versión propia o parecida a otra interpretación, en este caso la de Kestner, la beneficiaria de esos derechos de autor es y será siempre Warner Bros.
Es decir, el cover de Kestner no queda amparado por ningún tipo de protección de derechos de autor si alguien decide usarlo en su favor si alguien paga al autor original. En este caso, Sony parece tener el viento a su favor al haber pagado los derechos a New Order.
Esto significa que no sólo pueden utilizar la canción original. Pueden utilizar sus diferentes interpretaciones. Y en este caso, al haber utilizado una voz distinta, la de Ashley Jonhson, y al haber realizado pequeños cambios, parece que no existe conflicto de ningún tipo.
Así pues, y tras dejar reflejada mi opinión, simplemente esperar que los expertos nos aclaren lo sucedido. De momento una cosa es clara. Esta polémica le ha venido muy bien a Lotte Kestner para ganar repercusión. Y bien merecida la tiene, su calidad interpretativa está fuera de duda.
Una cosa es evidente, gracias a este suceso, he descubierto un gran talento. Y no he sido el único. Os recomiendo enérgicamente observar el resto de su trabajo. Es una delicia. Le deseo la mejor de las suertes.