Análisis The Last of Us Parte II (PS4)

The Last of Us Parte II,
una arriesgada Obra Maestra

Naughty Dog nos sorprende con una secuela compleja y arriesgada que se aleja del concepto de «fan service» para conseguir una nueva Obra Maestra, y poner el broche de oro a la generación en PlayStation 4

The Last of Us Parte II un juego muy complicado a la hora de realizar un análisis argumentado. Sobretodo, por la necesidad de justificar esa etiqueta de Obra Maestra que realmente se merece el último título de Naughty Dog.

Por este motivo, realizaré dos análisis al mismo tiempo. El presente, que no contiene spoilers y tiene un aire más formal. Y un segundo, una visión más personal y abierta, en que hablaré principalmente de la historia, su desarrollo, personajes, y, sobretodo, de su enfoque. Leer, SÓLO, si se ha acabado el juego.

Este es, sin ninguna duda, el aspecto más divisivo y polémico del título. Por este motivo, es necesario realizar un análisis más profundo y sin tapujos para argumentar las razones que convierten a Parte II en algo tan especial. Os recomiendo leerlo, sólo, si habéis finalizado el juego. Quien avisa, no es traidor.

Esta página es totalmente libre, independiente y personal. Es decir, mi opinión no está condicionada por terceros. Son las conclusiones extraídas tras mi propia experiencia. Y lo que no se cuenta aquí no tiene como objetivo ocultar nada. Es simplemente para preservar la experiencia de las personas que aún no lo hayan jugado y tengan la suerte de haber estado aislados de cualquier filtración o spoilers.

No es por nada. Tras 7 años de espera, Naughty Dog nos entrega, por fin, la esperadísima continuación de las aventuras de Ellie y Joel en un mundo post apocalíptico y 25 años después del brote de Cordyceps.  Es decir, han pasado 5 años desde el desenlace del primer The Last of Us.

Joel y Ellie se han instalado en Jackson tras los acontecimientos de The Last of Us.

Y hasta aquí mi acercamiento a la historia. No es por pereza. No es por querer ocultar algo. Simplemente se trata, como ya he comentado anteriormente, de preservar la experiencia del jugador cuando se disponga a jugar esta secuela.

The Last of Us Parte II no cuenta con una historia innovadora. No es nada que no hayamos visto antes. Lo importante en este caso, lo que lo hace especial, es la manera en que se nos presenta y se desarrolla. Su valentía de ofrecernos algo muy arriesgado e inesperado que para nada espera ser un fan service.

En su conjunto, ofrece una experiencia imprescindible. Un largo viaje cargado de emociones que requiere una actitud receptiva por parte del jugador. Debemos dejar que el juego cuente SU historia. En ningún caso, la que nosotros esperamos ver y escuchar.

Y lo más importante, debemos jugarlo personalmente antes de dar opiniones. Es un videojuego. Es una experiencia. Jugar primero. Analizar después.

APARTADO GRÁFICO

Gráficamente es, probablemente, el juego más impresionante disponible para la consola de Sony y de la presente generación. En todos los aspectos. Aquí no sólo nos referimos al aspecto visual, que es SUBLIME, es todo lo demás. No será la primera vez que lo diga. Este juego es una obra de arte.

Desde el nivel de detalle, tanto los más pequeños y desapercibidos como los más obvios y de mayor tamaño, hasta las animaciones de los personajes pasando por la complejidad y belleza de los escenarios. Este juego, junto con Red Dead Redemption 2, ha topado con el techo gráfico de la generación.

Nuestra llegada a Seattle es una muestra de la belleza y poderío técnico.

En mi caso, lo he jugado en una PlayStation 4 Pro. Funciona a la perfección a 1080p y a 30 fps muy estables. Con alguna caída a 25 frames en momentos de mucha acción e interacción de personajes, enemigos, y efectos. Pero no nos engañemos, es algo insignificante e imperceptible que para nada arruina la experiencia.

The Last of Us Parte II rezuma vida propia pese a tratarse de un mundo post apocalíptico. Más allá de su belleza visual y fotorealismo, sus escenarios nos cuentan historias de un pasado lejano y, a veces, más reciente de lo que ha sucedido en ese lugar.

Estamos hablando de un juego enorme. Una vez empezamos un “capítulo”, recorremos exteriores e interiores, integrados con total naturalidad. Los tiempos de carga y transiciones entre cinemáticas y gameplay son inexistentes. Sólo están presentes al empezar nuestra partida y al saltar las cinemáticas.

Para hacernos una idea de la magnitud del juego, aproximadamente 35 horas en nuestra primera partida, en mi caso fueron 40, visitaremos muchos escenarios diferentes. No hay dos calles iguales. No hay dos edificios iguales. No hay dos habitaciones iguales. Se trata de un viaje en el que nos adentraremos en lo desconocido con cada paso.

En este aspecto, Parte II es una obra de arte visual. La frondosidad de la vegetación. La recreación de escenarios destruidos y desolados. Los elementos que adornan los mismos. Los efectos climatológicos. La iluminación dinámica. La fauna salvaje que nos podemos encontrar. Todo lo que os venga en mente. Dicho de otra manera, este juego es una delicia y un ejemplo de trabajo y dirección artística de dimensiones gigantescas.

Visualmente, Parte II es una obra de arte.

El modelado de los personajes no se queda atrás. Ya sean jugables, los que nos acompañan, aliados, enemigos humanos e infectados, etc. De los más elaborados y realistas que hayamos visto en la presente generación. A veces, nos costará distinguir la realidad y el juego en sí.

Y es en este punto donde hay que mencionar uno de los aspectos más importantes de este título. Las animaciones. Simplemente, me ha dejado sin palabras. El trabajo realizado por Naughty Dog es brujería. The Last of Us Parte II cuenta con las animaciones de personajes, todos ellos, y ambientales más realistas y con más detalle vistos jamás en un videojuego.

No exagero. Pensad en cualquier movimiento consciente o inconsciente que pueda realizar una persona y sus efectos en el entorno. Ya se trate del personaje al que controlemos o bien un NPC, se moverá y realizará todas las acciones que podamos imaginarnos. Y su interacción con el escenario no pasará inadvertida.

Así es, los escenarios son reactivos al paso o acción de nuestro personaje y de los NPC que haya en ese momento en la escena. Manchas de sangre en los zapatos, la lluvia, la luz, la nieve de los árboles, ladrillos, cristales, piedras, polvo… cualquier cosa que se os ocurra. Esto ya no sólo se trata de animaciones, es otro ejemplo más del nivel de detalle. Simplemente soberbio.

El modelado, animaciones y expresiones faciales de los personajes es sublime.

Este es otro de los aspectos maestros y destacados. El detalle. Sinceramente, es imposible enumerarlos todos. Nada en este juego pasa o está en cierto lugar sin razón alguna. Todo tiene sentido.

Por ejemplo, si vamos por lugares que, aparentemente, han sido objeto de saqueos por otros supervivientes, el número de suministros será más reducido. Así como mayor cantidad de cajones vacíos. Algo que también varia con del nivel de dificultad escogido. Sin embargo, al acceder a una zona “virgen”, el número de sorpresas será mayor. Algo totalmente normal en un escenario post apocalíptico.

De verdad, no encuentro palabras para describir el enfermizo nivel de detalle. Y, además, necesitaría varios párrafos para enumerarlos todos. Que nuestro silenciador casero se rompe, pues hace un ruido extraño y se desprende del arma. Disparamos y nos quedamos sin munición, pues será algo que nuestros enemigos percibirán y harán saber a sus compañeros. Nada se escapa en cuanto a detalle y la búsqueda de perfección.

Estos, serán víctimas de la violencia más cruel, realista y detallada que jamás hayamos visto en un videojuego. Cierto es que esto dependerá de nuestra estrategia de ataque y de avance. Pero en ocasiones, debido al nivel de crudeza y realismo, se nos revolverá el estómago. Y si disparamos en un brazo, esa será la zona de dolor.

Violencia desmesurada y belleza visual.

Además, es tanto el nivel de detalle, que todos los NPC del juego, incluyendo los perros, tienen nombre. No quiero hacer spoilers. Simplemente diré que esto también responde a cierta intención argumental y de sumersión en el universo del juego. Tiene un motivo que no desvelaré en este análisis.

Así pues, Parte II es una obra de arte en el aspecto técnico y visual que nos dejará sin palabras. Cierto es que se nota un microscópico downgrade respecto a presentaciones anteriores, como la demo del E3 de 2018. Pero no nos engañemos, técnica y visualmente es una obra de arte de principio a fin.

APARTADO SONORO

Todo el mundo quedó maravillado con el trabajo del Maestro Gustavo Santaolalla (Babel, Brokeback Moutain, Amores Perros, Biutiful) en la primera entrega de The Last of Us. Y esta vez, no podía ser menos. Santaolalla lo ha vuelto a hacer con una sublime banda sonora mucho más oscura y melancólica que la de 2013.

Para ello, el compositor argentino ha optado por el banjo, una guitarra clásica con las cuerdas ajustadas una octava por debajo de lo normal, y como no, el ronroco. Un instrumento típico de Bolivia y que fue el gran protagonista en las composiciones de la primera entrega.

Para completar la constelación de estrellas, Mac Quayle (Mr. Robot) se une al elenco musical con un gran número de composiciones en la que es su primera participación en el mundo de los videojuegos.

Gustavo Santaolalla vuelve a dejar su huella en el apartado musical.

Como he mencionado anteriormente, la banda sonora de The Last of Us Parte II es desgarradora, oscura, triste y melancólica. No obstante, cuenta con piezas más tensas y rítmicas que nos ayudará en la inmersión de ciertas situaciones. Sobretodo, en las escenas de acción.

Aunque probablemente, la presencia de la banda sonora sea menor que en la primera entrega. En su lugar, sobretodo durante la exploración, contaremos con los efectos de sonido pertinentes del mundo que nos rodea. Es decir, el sonido ambiente de un mundo post apocalíptico, con esa tensa calma característica, será el gran protagonista.

Toda pieza musical presente en el juego, a excepción de algunos casos, tiene un uso incidental con énfasis narrativo y con un claro significado emocional. Todas ellas con una actitud empática, que se adhiere inmediatamente al sentimiento sugerido a la escena que estamos presenciando. Personalmente, no puedo parar de escuchar Unbroken y Beyond Desolation. Simplemente, exquisitas.

Otras composiciones presentes en el juego tienen un uso diegético. Es decir, son canciones que provienen de fuentes naturales que el espectador puede reconocer en la escena al estar presentes físicamente. Aquí nos encontramos con un uso más variado.

Algunas canciones tienen también un énfasis narrativo con una actitud empática, ya que ayudan a explicar lo que está sucediendo, o bien simplemente a modo de guiño o Easter egg. Aquí no entraré en detalles para evitar spoilers.

La música y el sonido jugarán un papel primordial en algunas escenas.

Otras, son simplemente parte de una escena donde la música es requerida por ciertas situaciones, como el baile que vimos en el E3 de 2018. En todos los casos, se tratan de composiciones no originales tomadas prestadas para este título. De nuevo, para evitar estropear sorpresas, no diré nada más.

Dejando de lado la música, tenemos los geniales efectos de sonido presentes en este Parte II. Si la banda sonora está a un nivel sublime, poco más se puede decir de los efectos de sonido. ¿Os acordáis cuando me deshice en halagos sobre el nivel de detalle? Pues eso.

Ya sean los disparos, diferentes dependiendo del arma, mejoras o modificaciones, explosiones, efectos meteorológicos, gritos, el chasqueo de los enemigos, cristales rompiéndose, etc. Hay un ruido para todo…

…y para cada ocasión. Por si fuera poco, todo efecto de sonido tendrá una acústica diferente dependiendo de la localización, de la superficie por la que se camine, con el objeto que se golpee, etc. De nuevo, el gusto por el detalle al servicio del realismo sonoro.

Los mismos adjetivos podemos dedicar al doblaje en castellano elaborado para España. Sony, que siempre hace un trabajo excelente en el doblaje de sus exclusivos, ha conservado el elenco original. Así que volveremos a escuchar las voces de Lorenzo Beteta, Claudio Serrano, María Blanco, etc.

Aunque si se quiere disfrutar de una mejor inmersión, recomiendo jugar con el reparto original. No se trata sólo del doblaje, sino también de la actuación y captura de movimiento. Así pues, nada es mejor que el trabajo de Troy Baker, Ashley Johnson, Laura Bailey, Jeffrey Pierce, etc.

No hace falta que recuerde la importancia de jugar con unos buenos auriculares para tener una óptima experiencia.

JUGABILIDAD

The Last of Us Parte II es un juego de acción, aventura y Survival Horror en tercera persona, con la cámara detrás del personaje. Las mecánicas y el control son un calco a lo visto en la primera entrega. No obstante, han sido pulidas y se han añadido novedades y mejoras. Siendo siempre cómodo e intuitivo.

Una de las mejoras más destacadas es la posibilidad de tirarnos al suelo y arrastrarnos ya sea para acercarnos a nuestro objetivo con el mayor sigilo posible, o bien como escondite improvisado aprovechando el entorno. En este caso la maleza, las hierbas altas, vehículos, etc.

Cualquier sitio será bueno para escondernos.

Además, podremos abrir la mochila y crear objetos desde esa posición, así como también apuntar y disparar a nuestros enemigos desde una posición privilegiada evitando ser vistos. Aunque algunos, nos pueden oler…

Deberemos explorar el entorno en busca de suministros y objetos que servirán, previo crafteo, para obtener botiquines, munición, bombas de humo, cócteles molotov, y otras sorpresas y novedades.

Algunos los podemos crear desde un principio. Otros, deberemos aprenderlos al encontrar los correspondientes manuales de supervivencia. Lo mismo para la mejora de habilidades que nos ayudarán en el combate.

En mencionadas situaciones de confrontación, el jugador podrá plantear la táctica que más se adapte a su estilo, preferencias o necesidades. Es decir, podremos optar por una táctica más hostil y bélica o, por el contrario, pasar, o por lo menos intentarlo, más desapercibido dando prioridad al sigilo.

En este último caso, podremos eliminar a nuestros enemigos uno por uno, o bien avanzar sin ser vistos y dejar a nuestros enemigos con vida. Aunque en ciertas ocasiones, el juego nos obliga a limpiar la zona completamente para poder avanzar. Es decir, la muerte forma parte del guión. O ellos o nosotros.

Una cosa es clara. Nuestro personaje es humano. Y eso se nota en el control, tanto en la exploración, como en el combate. Me explico. The Last of Us Parte II cuenta con un manejo realista acorde con la naturaleza de nuestro personaje y los condicionantes del entorno y de la situación que nos encontremos. Controlamos a seres humanos. No a héroes con poderes extraordinarios.

Gracias a los suministros, podremos crear diferentes tipos de armamento.

Pero no todo será avanzar y dejar un reguero de sangre. Tendremos tiempo para resolver pequeños puzzles, aunque se limitan a la apertura de cajas fuertes, y tratar de encontrar los casi 300 coleccionables en forma de documentos que nos sirven para entender mejor y expandir la historia, y las historias, que aguarda este título. Personalmente, y tratándose de un Survival Horror, echo en falta la presencia de más puzzles.

Dos de las novedades más destacables relacionadas con la jugabilidad, es la posibilidad de ajustar la dificultad de ciertos aspectos del juego a nuestro antojo, y las opciones relacionadas con la accesibilidad. Es decir, dentro del modo de dificultad seleccionado, podremos modificar ciertos parámetros específicos. La inteligencia de los enemigos, su agresividad, el daño que recibimos, la cantidad de suministros que encontramos, etc.

Antes de hablar de las opciones de accesibilidad, quiero hacer una mención especial a la más que notable mejora de la inteligencia artificial de los enemigos respecto a la primera entrega.

Mejor no saber qué se esconde tras la valla.

Además de los enemigos humanos y los perros, encontraremos un amplio abanico de infectados. Desde los conocidos chasqueadores, hasta a los inflados, pasando por los infectados normales, y alguna que otra novedad.

Evidentemente, depende de la dificultad seleccionada y si se han modificado los parámetros. Servidor lo ha jugado en «Difícil», y puedo asegurar que se trata de una de las mejores inteligencia artificial que he experimentado jamás en un videojuego.

Parte II apuesta por la accesibilidad.

Y para poner la guinda en el pastel, Naughty Dog ha introducido una serie de opciones para aquéllos jugadores que, desgraciadamente, sufran algún tipo de discapacidad visual, auditiva o motriz. Podemos modificar el contraste para resaltar los elementos interactivos, el tamaño de los subtítulos, indicadores, acciones automáticas, etc.

Todo el mundo es bienvenido en The Last of Us Parte II.

DURACIÓN Y DIVERSIÓN

Una primera partida en la dificultad «Difícil», puede ser acabada en unas 30 horas. Aunque yo tardé 40 y este factor depende del ritmo de cada persona. La estrategia de juego, la exploración, la dificultad, y la búsqueda de coleccionables.

Dichos coleccionables están compuestos por textos, anotaciones, objetos de colección que no desvelaré para evitar spoilers, mesas de trabajo, cajas fuertes, armas, las mejoras de las armas y de las habilidades.

Una vez acabada la historia, tendremos la Partida Plus a nuestra disposición para conseguir todos los coleccionables que nos hayamos dejado en la anterior partida.

La búsqueda de coleccionables nos dejará sin descanso.

Además, podemos activar la opción «Seguimiento de Coleccionables» para que así, durante nuestra Partida Plus, aparezca un símbolo especial al acercarnos a los objetos. Dicho símbolo significará que ese coleccionable ya se encuentra en nuestro poder. No nos dirá donde están los que nos faltan. Pero por lo menos, sabremos si ese objeto ya estaba en nuestro haber.

Algo que hay que tener muy presente, es la obligación de realizar la Partida Plus si se plantea obtener el trofeo Platino de The Last of Us Parte II. No es que la segunda partida sea obligatoria. Pero sí que es imposible mejorar todas las armas y habilidades en la primera partida aunque encontremos todos los suplementos y piezas. Necesitaremos más.

El Platino es más «sencillo» que en la primera entrega.

La secuela de The Last of Us no sólo es un juego enorme. Es un juego largo. Muy largo. Así pues, el platino estará a nuestra disposición en unas 50 horas. Una duración sobresaliente para lo que nos tiene acostumbrados el género Survival Horror.

Parte II nos asegura «diversión», entre comillas ya que puede ser un término muy relativo, y una larga duración que convierten a este título en una Obra Maestra imprescindible.

VEREDICTO

The Last of Us Parte II ha sido el juego más esperado de la generación por los usuarios de PlayStation 4. Y una cosa es segura, se trata de un título que no ha dejado, ni dejará, indiferente a nadie. Como he mencionado al principio, no es un juego fácil de analizar.

Eso me cohibe mucho a la hora de realizar un análisis sin hacer spoilers. Por ese motivo, recomiendo leer, una vez acabado el juego, mi análisis con spoilers para entender mi punto de vista sobre este juego.

Como en la primera entrega, pese a ser excelente en el apartado audiovisual, ninguno de sus elementos supone una revolución ni el descubrimiento de la pólvora. Sólo la historia, en concreto la manera en que se cuenta y desarrolla, merece mención aparte.

Del mismo modo, lo que lo hace especial es la conjunción en harmonía de una serie de elementos sinfónicos ejecutados con una perfección exquisita.

The Last of us Parte II es un cruel e incómodo viaje lleno de sentimientos encontrados. No ha sido la secuela que, quizás, esperábamos. Pero es la secuela que necesitábamos.

Es un título imprescindible para los amantes del género y para los que busquen valentía y algo diferente en la manera de plantear y desarrollar una narrativa. Es un juego cruel, crudo, salvaje y, sobretodo, complejo en términos existenciales.

Es simplemente, una OBRA MAESTRA.

3 comentarios en “Análisis The Last of Us Parte II (PS4)

Deja un comentario