Me lo esperaba. No era una sorpresa. Cualquier persona que tenga unos mínimos conocimientos de fútbol y había estado al corriente de ambos equipos, el Barça y el Bayern, sabía que no había color. No sólo la derrota estaba cantada. Ni yendo a Lourdes el Barça iba a perder ese partido por menos de 3-4 goles. Fueron 8, pero podían haber sido muchos más.
Ahora parece que es muy fácil decirlo. Pero los que me conocen o están al corriente de lo que publico en las redes sociales saben que me temía lo peor. Algunos me llamaban exagerado. Pero cuando sigues la actualidad culé, y eres autocrítico y realista, sabes a lo que te enfrentas.
Cierto es que hasta el tercer gol, el partido tenía cierta historia, mínima. Pero tras ese gol y sobretodo el cuarto, todo quedó visto para sentencia. Eso sí, tras el quinto vino algo lamentable en un equipo y una institución del calibre del FC Barcelona. Los jugadores bajaron completamente los brazos.
Fundidos ya físicamente, acabaron por sucumbir mentalmente y suerte de que el partido dura 90 minutos. Si llega a durar 5 minutos más, se llega a la decena o media docena de goles fácilmente.
En el fútbol todo está inventado. Y nada tiene una explicación extraordinaria o mística. Los que ya me conocen, o me siguen por redes sociales, saben que llevo 3-4 años diciendo que no se estaban haciendo bien las cosas a nivel deportivo.
Lo que venía era peor de lo que se iba, y la columna vertebral del equipo se iba envejeciendo sin un relevo de garantías en el horizonte. Además de la penosa preparación física. No es normal que tras 2-3 meses de vacaciones, el equipo presentara esas condiciones. No es normal.
El fútbol se basa en velocidades. Y el Barça lleva yendo, desde el año pasado, a 2-3 velocidades por debajo de los rivales de entidad considerable. Y lo peor de todo, no se ha sabido reaccionar.
No sólo es que no hay físico, por edad y por preparación, es que ya no queda ni una gota de fútbol. Puedes camuflar las carencias físicas manteniendo la velocidad del balón, aspecto más importante en el sistema de juego del Barça, pero cuando la pelota tampoco corre, no te queda nada.
Cuando quedamos eliminados en 2016 por el Atlético de Madrid, fue algo que podía pasar. Se venía de ganar el triplete y la plantilla necesitaba retoques, nada más. Pero año que pasa, problemas mayores. La estrepitosa eliminación ante la Juventus, tras un penoso partido en Turín, avistaba que se debía empezar buscar algo más que suplentes de bulto. No se hizo.
Cuando nos eliminó la Roma, ya con Neymar fuera del Barcelona, no se tomaron medidas. De nuevo, fichajes más que cuestionables. Y cuando el equipo tocó fondo tras la vergonzosa eliminación ante el Liverpool, tampoco llegó la ansiada reacción ni la esperada autocrítica. Los árboles no dejaban ver el bosque.
Es evidente que duele apartar a pesos pesados, jugadores legendarios que han dado los mejores años de la historia del club, pero cuando no se piensa con la cabeza y se deja todo en manos del corazón pasa lo que pasa.
Plantilla corta, envejecida, cansada, mimada, y con jugadores mediocres. Por ejemplo, Semedo… Un jugador del Barça no puede necesitar 3 toques para controlar un pase y encima fallando en la entrega posterior. Esto es así.
Seamos sinceros, esta directiva no puede seguir ni un segundo más al frente de la entidad. Le queda 1 año de mandato y son capaces de enviar el equipo a Segunda con su nefasta gestión deportiva. Dimisión y elecciones hoy mismo. HOY.
Y lo peor de todo, lo que me da más asco. La prensa mamporrera. Sobretodo la del Grupo Godó. Laporta tenía muchos defectos, muchos. Sería un putero, comilón, «showman», etc. Siempre se le atacaba a lo más mínimo y eso que fue el mejor Presidente de la historia del Barça junto a Nuñez. Lo siento pero es así. A quien le duela ajo y agua.
Defectos. Pero defendía el club como nadie y lo dejaba gestionar a la gente que sabía. Él no era el máximo gestor deportivo. No estoy diciendo que Laporta sea la solución. Simplemente crítico esta incoherencia a la hora de denunciar los errores.
Esta directiva se lo ha cargado todo. Ha dejado el club en la ruina. No hay ni para comprar papel para las impresoras. Y lo único que recibe son masajes con aceite y ayer, mensajes de dimisión SUAVES.
Aviso ya, o se toman decisiones drásticas o me temo que el club aún no ha tocado fondo. Con esta gente al frente, aún puede venir lo peor.
