Acusaciones, confusión, títeres y ningún proyecto claro

Antes de nada, quiero dejar claro que, como socio del Barcelona número 72.228, mi voto va a ir para la candidatura de Joan Laporta. Eso no significa que, si el ganador es Víctor Font o Toni Freixa, no les vaya a desear la mejor de las suertes.

Sinceramente, al final me da igual quién sea el entrenador del Barcelona. Me da igual quien sea el secretario técnico. Y me da igual quien sea el presidente de la entidad. Lo único que me importa es la buena imagen y funcionamiento del club en todos los niveles.

Ante todo, soy del Barça. Y nada me preocupa más que pertenecer a una entidad saneada económicamente y ganadora a nivel deportivo. Eso, al fin y al cabo, es lo más importante.

Ayer fue el último debate electoral en vísperas de las elecciones de mañana domingo día 7 de marzo. Un cara a cara organizado por la televisión pública catalana, TV3, y que estuvo muy bien organizado y dirigido por los profesionales deportivos de la emisora.

No obstante, no puedo decir lo mismo del contenido de los 3 candidatos. Resumiendo, fue un reflejo de lo que ha sido toda la campaña. Mucha palabra cruzada, acusaciones, menosprecios, confusión, ideas difusas, y lo peor de todo, ningún proyecto o propuesta clara y sólida.

Víctor Font se dedicó a sacar pecho de su gestión empresarial y a su enfoque hacía las nuevas tecnologías. Pero nada más, recordemos que durante la campaña se dedicó a dar nombres y que esas personas desmintieron toda relación de manera inmediata.

Laporta sacó a pasear su orgullo y experiencia durante su gestión como presidente. Pero nada más. Sin embargo, fue el claro ganador en el aspecto dialéctico del debate. Eso es incontestable, su carisma y solidez comunicativa son un punto a favor del ex presidente.

Y para acabar, Toni Freixa fue probablemente el que dio más detalles de su proyecto y plan de recuperación económica del club. No obstante, dedicó mucho tiempo a desprestigiar la gestión heredada de Laporta y a cruzar palabras con el ex presidente.

Ciertamente pues, el debate tuvo ciertos momentos de tensión, dosis de humor, y pese a no ofrecer mucha luz sobre las acciones concretas que se llevarán a cabo, Joan Laporta fue el ganador en el aspecto comunicativo.

Tras el cara a cara, hubo una mesa redonda con una selección de periodistas deportivos de los diferentes medios catalanes. El contenido del mismo no tuvo mucho a destacar. Aunque hay dos aspectos que me llamaron la atención.

No quiero ser cruel, pero hubo dos periodistas, Marçal Llorente y Marta Ramón, que se mostraron demasiado partidistas en sus intervenciones. El primero, y no quiero hacer sangre, se ganó a pulso el “mote” interpuesto por Gerard Piqué meses atrás en las redes sociales.

No puede ser que un “periodista” se limite a realizar la lectura, literal, del programa de Toni Freixa. No se trataba de rezar o hacer propaganda. Era tiempo de analizar lo que había dado de sí el debate.

Lo mismo puedo decir por la periodista de Catalunya Ràdio. Sólo faltó que le diera su curriculum vitae a Joan Laporta al finalizar el debate. Es posible que haya una vacante en el departamento de comunicación del club…

Yo soy Periodista, y ver a estas dos personas, sobretodo a Llorente, en una misma mesa con profesionales de calidad, como Ramón Besa, es como ir al Liceu a ver un concierto a dúo con Frank Sinatra y Leticia Sabater.

Es un mal ejemplo para los jóvenes, y estudiantes de periodismo, demostrar que en la vida ya no se trata de tener una buena formación. Ni siquiera en ser bueno en algo. Constatar que lo más importante es el “colegueo” y que se consiguen más cosas hincando las rodillas que hincando los codos.

Una cosa es clara, gane quién gane, esperemos que el mayor beneficiado sea el Barça. Por la cuenta que nos trae.

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