Inculcar a la población de ciertos valores sobre el respeto, se ha convertido en una prioridad en la sociedad en la que vivimos. Más que necesaria.
No obstante, en ocasiones se olvidan otros valores tan esenciales como que “todo el mundo es inocente hasta que no se demuestre lo contrario”. Y sea como sea, grave cual grave sea la acusación, es algo que debe prevalecer.
Quiero que quede entendido de antemano que hay que mostrar tolerancia cero con todas las faltas de respeto, e infracciones, independientemente del ámbito que tengan lugar.
Pero no todo vale. Y lo del pasado fin de semana, durante el Valencia-Cádiz, no debe ser una excepción. Y es que a veces, nos puede el hecho de “quedar bien” o seguir a rajatabla ciertas agendas políticas.
No quiero hacer una reflexión muy larga. Todo es muy sencillo. Si se demuestra que Cala pronunció el grave insulto hacia la persona de Diakhaby, se deben tomar las medidas necesarias y aplicar las sanciones que se crean oportunas. Como he dicho antes, tolerancia cero frente al racismo.
Ahora bien, me sorprende que en un partido de fútbol en el que hay más de 10 cámaras, no se captara ninguna imagen de ese momento. Nos hemos cansado de ver secuencias de este calibre. Algunas desagradables, otras simplemente cómicas.
Puede pasar. Pero lo que más me llama la atención es que, debido a la situación del COVID-19, no se registrara esa falta de respeto en un Estadio vacio.
En estas condiciones, y por las características de los micrófonos direccionales, se deberían escuchar hasta las flatulencias de los jugadores…
No quiero insinuar que el jugador del conjunto valenciano se lo inventara, simplemente es posible que se tratara de un malentendido.
Lo que sí que es evidente, es que, a día de hoy, sin prueba ninguna, debe prevalecer la mayor de las máximas, “todo el mundo es inocente hasta que no se demuestre lo contrario.
El precedente creado puede llegar a ser muy peligroso. Cualquiera puede inventarse una acusación, sabiendo que por cierta condición se le va a dar la razón, aunque no sea así. Simplemente, por política.
Seamos prudentes.
