Una final sin historia

El Barcelona consiguió su trigésimo primera Copa del Rey ante un gran equipo como es el Athletic Club de Bilbao. No obstante, los azulgranas borraron totalmente del mapa al conjunto dirigido por Marcelino.

Lo leones han perdido todas las finales de Copa disputadas en los últimos 12 años, hasta un total de 6. Cinco ante el mismo Barça, y la de la temporada pasada, celebrada el pasado sábado, ante la Real Sociedad.

Ciertamente estamos ante una de las mejores generaciones del club bilbaíno, con una final de Europa League en 2012, perdida ante el Atlético de Madrid. Pero en el momento clave no han sabido materializar.

Dos Supercopas de España, saben a muy poco botín si lo miramos en perspectiva. Quizás, la próxima vez será…

Del partido quiero hablar poco. No es por pereza o por desconocimiento futbolístico, simplemente es que el partido tuvo muy poca historia.

El Barça fue muy superior. Lo que es sorprendente es que se llegara al descanso con empate a cero. Lo normal, es que la primera mitad hubiera acabado con 2 ó 3 goles a favor de los barcelonistas.

Lo importante de esta Copa del Rey es el significado, la inyección de moral y confianza no sólo para lo que queda de temporada, lo es para el futuro del proyecto.

Con los ánimos renovados, una nueva junta directiva que casa y tiene sintonía con el vestuario, y los claros avances de Ronald Koeman al frente del equipo, ahora sí se puede mirar el porvenir con cierto optimismo.

Ya lo he dicho en repetidas ocasiones, el inicio de la temporada no invitaba al optimismo. Conseguir 1 de los 3 títulos posibles ya era suponía un éxito. ¡Hasta una clasificación para la próxima Liga de Campeones era suficiente!

Pero desde que empezó 2021, con la racha de victorias y las remontadas en Copa, los aficionados y socios se podía permitir soñar con algo decente para esta temporada.

Este triunfo debe servir para fortalecer las bases de un proyecto sólido de cara a la próxima temporada. No obstante, aún queda mucho por decir en La Liga…

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