Análisis de Batman: Arkham Origins (PS3, Xbox 360, Wii U y PC)

Batman: Arkham Origins, una precuela injustamente castigada

Tras el sublime Arkham City, Warner Bros. Games Montreal nos lleva a los “orígenes” del Caballero Oscuro en un título que ha sido condenado, e ignorado, de manera incomprensible. Un excelente videojuego que nos presenta algunos de los mejores momentos de la saga.

Tras Batman: Arkham City, Rocksteady había puesto el listón muy alto no solamente para la franquicia, sino también para el género. Para muchos, me incluyo, es el mejor título de toda la saga.

Así pues en 2013, Warner Bros. nos presentó una precuela, ambientada lo que sería el año 2 del cómic. Entretanto, Rocksteady se centraba en el desarrollo de la tercera entrega para la siguiente generación de consolas.

Ciertamente, nos encontramos ante un juego tremendamente continuista, con una Arkham City en todo su esplendor, más explorable respecto al título de 2011, y ajena a su decadencia en un futuro no muy lejano.

La ausencia de novedades destacables, pese a contar con un interesante modo multijugador, y sus pequeños problemas técnicos en forma de bugs, fueron motivos suficientes, incomprensibles al mismo tiempo, para ser un juego tremendamente castigado por los fans y, sorprendentemente, ignorado con el paso del tiempo por sus propios creadores. Una pena.

Batman: Arkham Origins es un excelente videojuego que cuenta con un interesante argumento, y, personalmente, con algunos de los mejores momentos, y elementos jugables, de toda la franquicia.

Estamos en Nochebuena, y pese a su escaso recorrido como el Caballero Oscuro, Batman ya domina el combate, cuenta con un gran número de gadgets, y lucha codo con codo con el Departamento de Policía.

La paz navideña se ve interrumpida cuando Máscara Negra ofrece una suculenta recompensa por la captura, vivo o muerto, del hombre murciélago. Este premio, atrae a la ciudad un sinfín de matones y villanos dispuestos a instaurar su reinado del caos y la anarquía por las calles de Arkham City.

Esta situación obligará a nuestro héroe a impartir justicia, mientras vela por su propia vida, y a dar con el paradero del misterioso líder del sindicato del crimen que ha puesto precio a su cabeza.

Así es como empieza esta trepidante e intrigante historia, llena de giros y situaciones tremendamente sobrecogedoras. Origins es un excelente videojuego que mantiene la exquisitez en el tono, enfoque, y jugabilidad de su predecesor. Un imprescindible incomprendido.

APARTADO GRÁFICO

Técnicamente, estamos ante un calco, ligeramente mejorado, a lo visto anteriormente en Arkham City. Algo normal teniendo en cuenta que se trata de un título de transición a la espera de la nueva generación, y que usa el mismo motor gráfico, el Unreal Engine III.

Lo he jugado en mi PlayStation 3 modelo FAT, a una resolución de 720p y 30fps no estables con puntuales ralentizaciones en el exterior, y en los momentos de mucha presencia de elementos en pantalla cuando estamos en las calles. En interiores, el juego va de manera totalmente fluida.

Lamentablemente, y haciendo referencia a lo de “juego olvidado”, no existe una versión remasterizada para PS4 y Xbox One. A diferencia de Asylum y City.

La única manera de disfrutar de este videojuego en PlayStation es en PS3 y a través del servicio de PS Now. No obstante, en Xbox se puede hacer uso de la excelente retrocompatibilidad.

El lanzamiento de Arkham Origins estuvo marcado por un significativo número problemas técnicos. Caídas de nuestro personaje al abismo del escenario, paredes que se podían atravesar, bugs en los coleccionables y misiones secundarias, etc.

No obstante, el juego fue inmediatamente actualizado, y casi la totalidad de sus errores fueron subsanados. Por lo tanto, el título es totalmente disfrutable y se puede completar de manera íntegra.

Origins cuenta con un excelente modelado de personajes, tanto en Batman como en los secundarios y los enemigos. Las animaciones no se quedan lejos, y mantienen el sublime acabado de entregas anteriores.

Lo mismo podemos decir de los escenarios, tanto interiores como exteriores. Además de su excelente acabado, cuentan con una gran calidad y presumen de un rebosante nivel de detalle.

La ambientación, una de las grandes bazas de la franquicia, se encarga de recordarnos que estamos en fiestas navideñas, y que el caos y la anarquía incipientes son los auténticos protagonistas. Algo que nos asegura un nivel de inmersión totalmente óptimo.

Los efectos también siguen la misma tónica. Explosiones, disparos, iluminación, deformaciones de los entornos, etc., son de los mejores jamás realizados en la séptima generación de consolas.

APARTADO SONORO

Christopher Drake toma el relevo de Nick Arundel y Ron Fish al frente de la composición de la banda sonora. No obstante, es completamente continuista y nos presenta un trabajo sublime que mantiene el sello de identidad de la saga.

Pese a ello, hay que se honestos y recordar que Arkham City cuenta, de lejos, con la mejor banda sonora de toda la saga. Como ya mencioné en mi análisis a la segunda entrega, cuenta con piezas tan emblemáticas como el tema principal.

Cada una de las composiciones cumplen en su cometido de sumergirnos completamente en el contexto. Ya sea durante la exploración, combates, cinemáticas, etc. La mayoría, tienen un uso incidental con énfasis narrativo y con un claro significado emocional.

Otras, y sin hacer spoilers, contarán con un uso diegético. Es decir, canciones que provienen de fuentes naturales y que el espectador puede reconocer en la escena al estar presentes físicamente. Además de servir de guiño, o easter egg, tienen una función claramente dramática.

Los efectos de sonido mantienen el nivel de entregas anteriores. Todos ellos gozan de una gran calidad y están perfectamente sincronizados.

Siguiendo la tradición, Claudio Serrano, José Padilla, y un largo abanico de artistas, vuelven a prestar sus voces para sus respectivos personajes. Además, grandes actores de doblaje, como María Blanco o Luis Fernando Ríos, se unen al extenso elenco de estrellas para elaborar un excelente trabajo de interpretación.

Como siempre, además del uso de unos buenos auriculares envolventes o un equipo de sonido dedicado, recomiendo enormemente disfrutar del doblaje original liderado por Roger Craig Smith, que pone su voz a un joven Batman, y que cuenta con la presencia de actores de la talla de Troy Baker y Laura Bailey.

JUGABILIDAD

Como no podía ser de otra manera, Batman: Arkham Origins es un juego de aventura y acción en tercera persona, con la cámara detrás del personaje, y con mecánicas Beat ‘em up para el combate.

Por lo tanto, la jugabilidad sigue siendo la misma. Con tres modalidades básicas como son el combate, sigilo y exploración.

No obstante, se ha añadido una interesante mecánica. El análisis de un escenario del crimen al más puro estilo Sherlock Holmes. A modo de puzzle, deberemos encontrar pistas para atar cabos de lo que ha sucedido, y poder así avanzar en la aventura.

El resto se mantiene prácticamente igual. Aunque la mecánica estrella de la saga Arkham, el combate, será mucho más frecuente y exigente a la hora de recrearnos y dotarlo de un combo elevado y variado.

No hace falta decir que se han añadido nuevos movimientos y gadgets. Aunque como siempre, será nuestra la decisión de ser agresivos, o bien, optar por una estrategia más conservadora e intentar pasar desapercibidos dando prioridad al sigilo.

En estas situaciones, contaremos con eliminaciones silenciosas gracias a nuestras habilidades, y, además, podremos hacer uso del entorno. Ya sea de una manera más discreta escondidos en una rejilla o al girar la esquina.

Aunque tampoco podía faltar la espectacularidad que ofrecen los elementos del escenario para crear trampas. Extintores, muros destruibles, paneles eléctricos, etc., necesitarán del uso estratégico de alguna de nuestras herramientas controladas de manera remota.

Encontraremos una gran variedad de enemigos, dependiendo de la facción a la que nos estemos enfrentando en ese momento, e intentarán hacernos la vida imposible con técnicas cuerpo a cuerpo, bates, palos, armas de fuego, porras eléctricas, y objetos del entorno como tablones, sillas, cajas, etc. Aunque como es tradición, podremos usarlos en su contra.

Hablando de enemigos, es una opinión personal, creo que no es ninguna exageración si afirmamos que Batman: Arkham Origins cuenta con los mejores “jefes finales” de toda la franquicia. Más allá de su calidad visual, el planteamiento inspira originalidad y, en algunos casos, suponen un reto considerable.

No lo considero un spoiler, ya que desde el principio sabemos que es uno de los interesados en cobrar la recompensa, pero si hay un combate que quedará en nuestra memoria es el enfrentamiento contra Deathstroke. Probablemente, uno de los mejores de toda la saga. Simplemente, espectacular.

Pero no todo irá de repartir caricicas. Vuelven los coleccionables, acertijos, y objetos destruibles que nos desbloquearan las misiones secundarias, entradas de la enciclopedia, y los desafíos de combate, y depredador.

Aquí encontramos otra de las novedades. Pese a que podremos acceder a los desafíos a través del menú principal, algo habitual en la saga, contaremos con la Batcueva como punto de acceso.

Esta nueva localización servirá para cambiarnos el traje, hablar con Alfred, y como herramienta de viaje rápido a las diferentes zonas de Arkham City.

Pero sin duda la novedad más destacada es la inclusión de un original e interesante modo multijugador, apto para un máximo de 8 jugadores y con 3 bandos diferentes.

Los Héroes, Batman y Robin, estarán controlados por dos jugadores y deberán eliminar a los otros 6, divididos en dos bandos de 3 personas. En este caso, ya sea el equipo de Joker o Bane, habrá que conseguir el mayor número de zonas capturadas mientras lidiamos con el resto de bandos.

Pese a que Warner Bros. anunció el cierre de servidores en 2014, aún se encuentra operativo y se pueden obtener la totalidad de los trofeos multijugador. No obstante, se recomienda organizar partidas a través de las redes sociales al no haber muchos jugadores activos.

Batman: Arkham Origins, cuenta con su respectivo pase de temporada, que incluye dos DLC altamente recomendables. Iniciación es una serie de desafíos de combate y depredador a los mandos de Bruce Wayne.

Por su parte, Cold, Cold Heart, es una misión complementaria, de 4 horas de duración, que nos explicará los orígenes de Mr. Freeze. No hace falta decir que la jugabilidad de ambos DLC, y el modo multijugador, será la misma que en el modo principal.

DURACIÓN Y DIVERSIÓN

En una primera partida, la historia principal de Origins puede ser completada en unas 15 horas. Si nos dedicamos a realizar la totalidad de objetivos secundarios, el 100% será nuestro en unas 25 horas.

Si nos animamos a conseguir el trofeo Platino o los 1000G, teniendo en cuenta que es necesario organizarse para los logros multijugador, necesitaremos 40 horas en total. Con los DLC, la suma total asciende a 50 horas.

Evidentemente, todo ello dependerá de nuestro planteamiento, estrategia, habilidad, y el nivel de dificultad seleccionado.

Batman: Arkham Origins es un juego con una estructura y tamaño muy similares a los de su predecesor. El juego sigue siendo lineal como los anteriores, pero ciertamente, y al igual que ocurre con Arkham City, lo es mucho menos que Asylum.

Como he mencionado anteriormente, el título fue arreglado de inmediato por sus pequeños problemas técnicos. Por lo tanto, tras descargar el parche, se puede disfrutar, y completar, sin problema alguno.

Estamos ante un videojuego altamente adictivo y divertido. Para nada nos parecerá repetitivo o tedioso. Y que fue injustamente castigado por la comunidad por no estar hecho directamente por Rocksteady.

Algo totalmente incomprensible teniendo en cuenta que se trata de un estudio que pertenece a Warner Bros., y que el juego fue supervisado por el estudio original.

Presenta una historia interesante y muy bien desarrollada. Nos atrapará de principio a fin. Y para muchos, en los que me incluyo, cuenta algunos de los mejores momentos, y enfrentamientos, de toda la franquicia.

VEREDICTO

Batman: Arkham Origins es un excelente videojuego que, pese a no suponer ninguna revolución en la franquicia, supone una excusa perfecta para ponerse, una vez más, a los mandos del Caballero Oscuro.

Un juego exquisito, castigado de manera incompresible por la falta de innovación, que presenta una sublime narrativa y rebosante de momentos realmente sobrecogedores.

Probablemente, la entrega con los mejores “Jefes” de toda la serie.

Un imprescindible para los amantes del género y de las aventuras del héroe de Gotham.

Una excelente manera de despedir a Batman de la séptima generación de consolas.

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