
Resident Evil 4, una Obra Maestra para iniciar el declive
En 2005, y tras dos reinicios en el proyecto, Shinji Mikami se despidió de la franquicia, y de Capcom, con una auténtica revolución en el mundo de los videojuegos. Una Obra Maestra que sentó nuevos estándares en la industria, y en el género, pero que supuso «el principio del fin» de la saga Resident Evil.
Sin lugar a dudas, la estrella del contrato de exclusividad entre Capcom y Nintendo para la saga Resident Evil, sin desmerecer el sublime remake del primer videojuego, era la cuarta entrega. Planeada para 2004, y dirigida por el mismo Shinji Mikami.
Pero las decepcionantes ventas de la revisión del título de 1996, así como las de Resident Evil Zero, provocaron, en dos ocasiones, el reinicio del proyecto y su retraso para principios de 2005.
Estos fracasos no se debieron a la calidad de ambos videojuegos, se vieron lastrados por las insuficientes ventas de la Nintendo GameCube.
Un sistema que, pese a contar con auténticas joyas, no supo convencer a los compradores que vieron en Sony PlayStation 2 una apuesta más convincente.
Era evidente que lo sucedido en la anterior generación entre la primera PlayStation y Nintendo 64, con una diferencia de 70 millones de consolas, supuso una losa demasiado grande para la nueva GameCube.
Así pues, el 11 de enero de 2005, y tras descartar un enfoque más clásico, se lanzó Resident Evil 4 en el mercado japonés. Y dos meses más tarde, en el resto de mercados.
La cuarta entrega abandonaba, definitivamente, los planos de cámara fijos, y los fondos prerenderizados, para optar por una perspectiva en tercera persona situada detrás del personaje, y los escenarios recreados de manera poligonal.
Además, sin abandonar el Survival Horror, se experimentó un claro vuelvo hacía la aventura y la acción. Prescindiendo del famoso backtracking, y dando más recursos a los jugadores.

Resident Evil 4 tiene lugar 6 años después de los incidentes de Raccon City. Con una Corporación Umbrella en bancarrota, y en proceso de desaparición, la amenaza biológica, en manos de una minoría, se convierte en global y encuentra en el mercado negro su vía de subsistencia.
La hija del Presidente de los Estados Unidos, Ashley Graham, ha sido secuestrada por un grupo terrorista. Localizada en España, se confía en Leon S. Kennedy, protagonista de Resident Evil 2, para poder recuperarla.
Leon sigue una pista que sitúa a Ashley en una zona rural del país. Pero todo se complica cuando descubre que sus habitantes no son lo que parece ser, y pronto se encontrará inmerso en una nueva pesadilla biológica que pondrá a prueba sus aptitudes.
Aunque haya que destacar y elogiar el apartado artístico del videojuego, realmente sorprendente, llama mucho la atención que la ambientación de esta España de Capcom, también sublime, se haya quedado anclada en el pasado. Para los españoles, es un país difícil de reconocer. Aunque al título, le sienta bien.
Estamos hablando de uno de los videojuegos más populares de todos los tiempos. Presente en casi todas las plataformas posibles, y con una reimaginación en camino planeada para el año 2023.
Pero eso no quita, como es costumbre en el canal, que no siga destripando más elementos de la historia para mantener la experiencia de los jugadores intacta.
Para muchos, Resident Evil 4 es el mejor videojuego de la franquicia. Universalmente reconocido, entre los que me incluyo, como una auténtica Obra Maestra y toda una revolución en la industria.
Pero para algunos, también me incluyo, significó también el inicio de la decadencia de la saga estrella de Capcom. El principio del fin.
APARTADO GRÁFICO
Técnicamente, Resident Evil 4 es un salto descomunal si lo comparamos con sus predecesores dentro de la misma generación de consolas. Exprime al máximo las bondades del motor MT Framework, y de una consola como es GameCube. La mejor versión de todas si la comparamos con la de PlayStation 2 y PC.
El juego aparca definitivamente los fondos prerrenderizados y la perspectiva de cámaras fijas del remake y de Zero, y recupera los fondos tridimiensionales vistos en CODE: Veronica.
No obstante, y pese a tratarse de la misma generación, el modelado de los escenarios es una maravilla y poco tiene a envidiar a los prerrenderizados. Poniéndose a su nivel, y dejando casi en evidencia a los del título lanzado originalmente en Dreamcast. Parecen juegos de generaciones distintas.
Así pues, nos moveremos por localizaciones, interiores y exteriores, que además de su gran calidad, presumen de un rebosante nivel de detalle, tanto en el modelado como en las texturas, y consiguen un nivel de ambientación terrorífico donde el suspense aguarda en cada esquina.
Los efectos se han visto beneficiados del salto técnico. Explosiones, disparos, deformaciones de los escenarios, fuego, iluminación, fenómenos metereologicos, etc., son de los mejores que se pueden experimentar en las consolas de 128 bits.
Otro de los elementos que sufren una notable mejora es el modelado y animaciones de los personajes. Ya estemos hablando de los principales, secundarios y enemigos. Algo que impresiona bastante teniendo en cuenta el mayor número de recursos destinados a los escenarios.

Ciertamente, Resident Evil 4 es un paso técnico definitivo de la saga a todos los niveles. Como he mencionado antes, cuesta de creer que CODE: Veronica, el remake del primer videojuego, y su precuela, sean juegos pertenecientes a la misma generación.
Lo jugué de salida en Nintendo GameCube. El juego corre a la perfección a 30fps y a una resolución de 576i. Siendo ligeramente superior en el aspecto visual con respecto a la versión de PS2, una máquina algo inferior al cubo de Nintendo, pese a ser lanzada un año antes que en la consola negra de Sony.
Dos años más tarde, lo volví a disfrutar en PC gracias a un port realizado a manos de Ubisoft. No obstante, pese a las posibilidades gráficas de los ordenadores personales y contar con mayores opciones para la resolución, algunas texturas no están a la altura, y presenta pequeños problemas de rendimiento y optimización. Algo realmente sorprendente.
Como es sabido, Resident Evil 4 ha sido, probablemente, el videojuego más exprimido de toda la franquicia. Desde su lanzamiento en GameCube, ha visto la luz en prácticamente en todos los sistemas con notables mejoras de resolución y framerate.
Así pues, la cuarta entrega de la saga estrella de Capcom puede ser disfrutada en PS3 y Xbox 360 a 720p y 30fps, Xbox One, PS4 y la versión HD de PC a 1080p y 60fps, Nintendo Switch, y PS5 y Series X y Series S a través de la retrocompatiblidad de PS4 y One. Hasta en teléfonos móviles y tabletas.
No obstante, la versión más recordada por algunos fans fue la que vió la luz en Nnitendo Wii. La cual aprovecha las funciones del Wiimote e incluye el Separate Ways. Un modo extra, protagonizado por Ada Wong, que fue eliminado de la edición de GameCube debido a la capacidad de los Mini DVD’s.
Ciertamente, quien no haya jugado ya a esta Obra Maestra, es porque no ha querido.
APARTADO SONORO
Misao Senbongi y Shusaku Uchiyama son los responsables de la memorable banda sonora de Resident Evil 4. No obstante, algo totalmente personal, solo la melodía de guardado merece mención especial.
Todas las composiciones tienen un carácter ambiental. Con uso incidental y énfasis narrativo, y con un claro significado emocional y dramático.
Nos sumergen en esa atmósfera de terror y suspense que nos hace sentir atrapados en lo desconocido, y rodeados de constantes y bizarras amenazas.
Pero los grandes protagonistas sonoros de la cuarta entrega de Resident Evil son los diferentes efectos de sonido. El viento, la lluvia, golpes, animales en la lejanía, y como no, el curioso doblaje en español de los enemigos.
Rozando lo cómico, y con numerables errores, frases como “puedes corrir, pero no te puedes escondir”, “morir es vivir”, “muere, muere, muere”, “cerebros, cerebros, cerebros”, o el “¡detrás de ti imbesil!”, han logrado pasar a los anales de la historia de los videojuegos.

A pesar de ello, los efectos de sonido gozan de una excelente calidad, y están perfectamente sincronizados. Sin duda, uno de los aspectos mejor cuidados del videojuego.
Como curiosidad, la intención de que los enemigos hablasen en español era incrementar la sensación del terror. Al tener enemigos que hablaban una lengua diferente a los de los principales mercados. Europa, Asia y Norteamérica.
Resident Evil 4 está traducido al castellano. Algo que nos permitirá disfrutar del doblaje original liderado por Paul Mercier, Richard Waugh, Carolyn Lawrence, Rino Romano y Sally Cahill.
Como es tradición, no podía faltar mi recomendación de disfrutar del juego con unos buenos auriculares envolventes, o un equipo de sonido dedicado.
JUGABILIDAD
Resident Evil 4 es el salto definitivo a lo experimentado en CODE: Veronica. Un videojuego en tercera persona, y con la cámara situada detrás del personaje por encima del hombro.
Sin dejar de lado el género Survival Horror, esta perspectiva aporta un grado de acción notablemente superior a la franquicia. Algo que se haría más evidente con cada entrega hasta el punto de inflexión que supuso Resident Evil 6.
Por este motivo, y pese a ser considerado de manera universal como una Obra Maestra, algunos, entre los que me incluyo, no dudan en catalogarlo como el principio del fin de la saga más emblemática de Capcom.
Pero volviendo al videojuego, controlaremos a Leon S. Kennedy y deberemos avanzar por los escenarios, eliminando o sorteando enemigos, hacernos con nuevas armas, y recopilar pistas que nos ayuden a dar con el paradero de Ashley.
Elementos como los puzzles, los documentos de texto, y el backtracking, pierden presencia de manera considerable en esta entrega.
Para hacernos una idea, el progreso de la historia se estructura en 6 capítulos divididos en varias partes. Algo totalmente nuevo en la franquicia y que elimina, casi por completo, el ya mencionado bactracking.
Los puzzles se han visto reducidos a la mínima expresión. Algo que va ligado con la reducción del backtraking. Así pues, la solución a estos desafíos se encontrará en la misma estancia en la que nos encontramos.
Pero no todo son ausencias. Resident Evil 4 fue famoso por sus increíbles y celebradas novedades. Junto al nuevo enfoque hacia al género de la aventura y la acción.

El control, pese a ser mucho más preciso que en sus predecesores, tiene ciertos aires heredados del conocido como tipo tanque. Y aunque ahora tenemos libertad al apuntar, aún no podremos movernos mientras ponemos a nuestros enemigos en el punto de mira. Leon se siente robusto y estable.
Para compensar esa vulnerabilidad, es posible deshacernos de ellos ejecutando espectacular patada. En algunos casos, causará la muerte instantánea de algunos enemigos.
La gran mayoría tienen forma humana, y contarán con armas para intentar frustrar nuestro progreso. Desde hachas o cuchillos, hasta motosierras y armas de fuego. Algo que hace desaparecer, completamente, al zombie tal y como lo conocemos en Resident Evil.
Además, dejarán suculentas recompensas al ser eliminados. Desde munición para nuestra pistola, hasta granadas. Pasando por pesetas. Si, la moneda oficial de España antes de la entrada en vigor del Euro.
Pese a que fue lanzado en 2005, y la peseta dejó de tener validez en el segundo trimestre de 2002, nos serán muy útiles para avanzar en la aventura a través de las compras realizadas al mercader.
Esta nueva mecánica, personificada en este curioso personaje conocido como el Buhonero, nos permitirá canjear nuestro dinero por suculentas mejoras y nuevo armamento. Desde ampliar nuestro inventario, hasta escopetas o rifles. Pasando por las mejoras de las mismas. Mayor cargador, mejor cadencia, mira telescópica, etc.
Y es que el inventario es otra de las grandes revoluciones presentadas en la cuarta entrega de Resident Evil. En forma de maletín, deberemos posicionar nuestros objetos de manera idónea para poder así optimizar el espacio. Si no tenemos sitio, tendremos que descartarlos.
Así pues, desaparecen los famosos baúles. Como también las cintas de tinta para guardar nuestro progreso. No obstante, y siempre acompañado del vendedor ambulante, encontraremos una máquina de escribir en la será posible guardar la partida tantas veces como queramos. Algo que, personalmente, le resta tensión a nuestra partida.
Para nuestra salud, además de las ya famosas hierbas verdes, rojas, azules, y los frascos de primeros auxilios, contaremos con la posibilidad de ingerir diferentes tipos de huevos. Marrón, blanco y dorado. El siguiente con más poder que el anterior.

Resident Evil 4 cuenta con dos modos de dificultad predeterminados, Fácil y Normal. Aunque la versión de GameCube no cuenta con el primero. Una vez hayamos completado el juego en dificultad Normal, desbloquearemos otra extra llamada Profesional. Todo un auténtico reto.
Además, incluye 3 modalidades extra. Separate Ways y Assigment Ada, protagonizados por Ada Wong, y el famoso modo Mercenarios. Cabe destacar que Separate Ways, no está disponible en GameCube.
Aquí, encarnaremos a la famosa espía en una historia paralela a la del juego principal. Es decir, protagonizaremos ciertas partes del videojuego desde la perspectiva de Ada Wong.
Por su parte, Assigment Ada es una modalidad extra en la que deberemos encontrar 5 muestras de Las Plagas, la nueva variante del virus, para poder entregarlas a nuestro superior.
La jugabilidad es la misma que en el juego principal. No obstante, y como es evidente, Ada contará con sus propias armas y habilidades para hacer frente a Los Ganados.
Resident Evil 4 es una delicia en lo jugable. Una revolución dentro de la franquicia que consiguió atraer a todo tipo de jugadores. Pero que, a su vez, creó un profundo debate de identidad entre los fans más acérrimos de la saga.
DURACIÓN Y DIVERSIÓN
La cuarta entrega de Resident Evil presume de ser una de las más largas de toda la franquicia. Dependiendo del nivel de dificultad seleccionado, la historia principal puede ser terminada en 15 ó 20 horas.
Teniendo en cuenta que, además, dispondremos de 3 modalidades extra una vez hayamos completado el videojuego. Algo que nos puede aportar unas 5 horas más. Casi infinitas, si le pillamos el gustillo al modo Mercenarios.
Un título extremadamente divertido y adictivo. Para nada peca de repetitivo o tedioso. Y cuenta con un minijuego de puntería, incluido en la historia principal, que nos permitirá coleccionar las figuras de los diferentes personajes del juego. Conseguirlas todas, puede suponer un auténtico reto.
Resident Evil 4 es un videojuego muy particular a la hora de realizar un análisis. Como he mencionado anteriormente, me incluyo al reconocerlo como un excelente que supuso toda una revolución no solo en la saga, también en la industria de los videojuegos.
Una Obra Maestra universal. Pero mara muchos, y también me incluyo, un deficiente Resident Evil que supuso el principio del fin.

VEREDICTO
Resident Evil 4 supuso un auténtico terremoto en el mundo de los videojuegos. Su jugabilidad, y su inclinación hacia la aventura y la acción en detrimento del Survival Horror, no dejó indiferente a nadie.
No obstante, y pese a perder parte de la esencia de la saga, estamos ante una auténtica Obra Maestra universal.
Es tan bueno, que para nada le afecta el hecho de contar con una de las historias más ridículas y absurdas del sector. Con momentos y situaciones realmente cómicos.
Un imprescindible para los amantes del género, de la franquicia, y de los videojuegos en general.
Un sublime videojuego. Pero un mal Resident Evil.

