Tras las fiestas de Navidad, el Barça entró en una dinámica que lo convirtió en un equipo imparable. Probablemente, y no exagero, estábamos ante el equipo más en forma del continente.
No solamente lo avalaban los resultados, contundentes, también practicaban un fútbol vistoso y atractivo. Es decir, además de ser un equipo solvente, casi arrollador, la calidad futbolística del conjunto de Xavi Hernández había reconquistado a los aficionados más escépticos.
El equipo mantuvo una racha de resultados incontestable. Consiguiendo escalar, siendo novenos, hasta la segunda posición de la tabla. Pese a la disputada eliminación de la Copa del Rey ante el Athletic Club, la Europa League se había convertido en una oportunidad de oro para alzar un título esta temporada.
Y llegó El Clásico ante el Real Madrid. Y como en los viejos tiempos, los azulgranas sometieron a los blancos con un auténtico recital del fútbol. Más allá de la tremenda superioridad futbolística, el 0-4 era un aviso de que la cosa iba en serio.
Pero llegó abril y el parón de selecciones. Y lo que parecía ser una bendición para tomar aire y recuperar efectivos, se convirtió en una especie de reset que dejó al equipo irreconocible.
Ya no sometían como antes. Y, sobretodo, habían perdido la regularidad. Tanto, que se cosecharon 3 derrotas consecutivas en el Camp Nou, dos de Liga y la de Europa League contra el Eintracht, que dejaron a los culés sin opciones de ganar nada esta temporada. Además de una imagen lamentable en el Estadio con más de 45.000 aficionados alemanes de los 79.000 que había en total.
Además, y como es sabido, este fin de semana se confirmó el trigésimo quinto título liguero del Real Madrid. Aprovecho estas líneas, para felicitar al merecido campeón. Han sido los mejores durante toda la temporada.
Pero volviendo al Barça… es capital asegurar la segunda posición en la tabla para estar en la próxima Liga de Campeones. Esto, permitirá reforzar la plantilla lo mejor posible para devolver al equipo donde se merece.
Pero una cosa es segura. Alguien debe reflexionar qué ha pasado durante este mes de abril con el equipo. Tal bajón de rendimiento no se puede repetir en el futuro. Es muy triste tirar en 3 días la gran “remontada” iniciada en este 2022.
Lo que está pasando ahora deben sentar las bases para un futuro prometedor. Hay material para ello.
