Análisis de Batman: Arkham Knight (PS4, Xbox One y PC)

Batman: Arkham Knight, el soberbio cierre de una trilogía

Tras las dos geniales precuelas desarrolladas por Warner Bros., Origins y Origins Blackgate, Rocksteady Studios vuelve a la palestra para poner punto y final a una de las mejores sagas de la historia de los videojuegos.

Tras la Obra Maestra que supuso Arkham City, y las dos precuelas desarrolladas por Warner Bros., Rocksteady Studios nos presenta Batman: Arkham Knight. Un excelente título, otra Obra Maestra, continuista pero con novedades, y que sirve de colofón para cerrar la mejor saga de videojuegos, basada en un superhéroe, jamás creada.

No obstante, el lanzamiento no estuvo exento de polémica. Al igual que Origins, el juego estuvo cargado de problemas técnicos. Aunque en esta ocasión, se limitaron a la versión de PC. Pero fue tal la gravedad del asunto, que se vieron obligados a retirarlo de las tiendas durante dos meses. Arkham Knight para PC era simplemente injugable.

Pero podéis estar tranquilos. A día de hoy todos esos problemas son cosa del pasado, y el programa está libre de fallos en todas sus plataformas.

Batman: Arkham Knight, se desarrolla meses después de los acontecimientos de Arkham City. Tras liberar la ciudad de la amenaza del Joker, el Espantapájaros ha elaborado una nueva toxina y amenaza con liberarla por toda Gotham City si no se cumplen sus exigencias.

Esto desencadena el pánico entre la población, y sirve de excusa al resto de villanos para establecer el caos y la anarquía ante la impotente mirada de las fuerzas del orden. Pero como era de esperar, el Caballero Oscuro contará con todo su arsenal de gadgets, y su imponente Batmóvil, para impartir justicia y erradicar el terror de las calles de Gotham.

Como es habitual en el canal, no desvelaré más detalles de la narrativa para preservar la experiencia de los que, aún a día de hoy, no se han embarcado en esta apasionante aventura llena de acción, suspense, e incontables giros de guión a la altura de las mejores producciones cinematográficas.

Batman: Arkham Knight, es una maravilla en todos sus apartados. Una evolución natural, aunque sin grandes alardes, a lo que estábamos acostumbrados en la saga. Y un cierre brutal a una trilogía, que además cuenta con dos spin offs, que empezó en 2009 con el soberbio Arkham Asylum. Un imprescindible mires como lo mires.

APARTADO GRÁFICO

Visualmente, estamos ante una notable evolución a lo visto anteriormente fruto del salto generacional. Desarrollado con el Unreal Engine IV, no tardaremos en quedarnos boquiabiertos con su tremenda calidad visual.

Gotham City luce espectacular. Tanto los interiores como los exteriores de las diferentes localizaciones que podremos visitar. El modelado de los decorados rebosan calidad y detalle. Además, muestran cambios más creíbles tras nuestro paso destructivo. Así como también en la interacción a las condiciones meteorológicas.

Acorde a lo mencionado anteriormente, hacen gala las texturas de los escenarios. Todo ello acompañado de una dirección artística sublime. Lo que consigue atraparnos con un nivel de inmersión totalmente soberbio.

En la misma línea de perfección, tenemos el modelado y texturizado de los personajes. Tanto los principales, secundarios y enemigos. Sin olvidar la espléndida mejora en las animaciones, haciendo mención especial a los movimientos faciales durante las conversaciones. Podremos leer las palabras de los labios de los protagonistas, así como percibir sus sensaciones en cada momento.

Los efectos no se quedan lejos de las bondades del salto generacional. Fuego, disparos, explosiones, etc., alcanzarán un nivel de realismo totalmente increíble. Todo ello acompañado por unos exquisitos fenómenos climatológicos, la percepción de partículas de polvo, ceniza, gases, etc., y rematados con un impecable uso de la iluminación.

Parece una exageración, pero en ocasiones nos costará distinguir entre la ficción y la realidad. Quedaremos asombrados al presenciar el impacto de la lluvia en la capa de Batman. Pasmados con el reflejo de la luz en las superficies humedecidas por la tormenta. Y preocupados por la salud de nuestro héroe al constatar las heridas, y daños en el traje, combate tras combate.

Lo he disfrutado en mi PS4 Pro. Rinde maravillosamentea una resolución de 1080p y 30 fps totalmente estables. Las mismas prestaciones que en el resto de modelos de consolas de sobremesa. Lamentablemente, Arkham Knight no ofrece mejoras de ningún tipo para PlayStation 4 Pro y Xbox One X.

Y mucho menos, en PS5 y Series X. Aunque nos beneficiaremos del almacenamiento SSD para los tiempos de carga. Como es evidente, en PC, y dependiendo de nuestro hardware, podremos disfrutar de resoluciones 4K y una tasa de refresco capaz de alcanzar los 200 fps. Aunque de manera más inestable.

No nos cansaremos de repetirlo. Tras un inicio algo dubitativo, cargado de remasterizaciones y juegos intergeneracionales, Batman: Arkham Knight se encarga de certificar que la nueva generación de consolas es todo una realidad. Una bestialidad técnica.

APARTADO SONORO

Nick Arundel vuelve a la palestra para dirigir, y componer, la imponente banda sonora de Arkham Knight. Temas completamente nuevos para la ocasión que por lo general, y como es tradición en la saga, se mantienen en un segundo plano para lograr niveles de inmersión y ambientación sobresalientes.

Cada una de las composiciones tienen un uso incidental, con énfasis narrativo, y con un claro significado emocional. Mantiene el tono oscuro y lleno de suspense de anteriores entregas. Aunque pese a ser excelente, Arkham City sigue siendo mi favorita.

No obstante, y sin hacer spoilers, habrá algún momento donde la música tiene un uso diegético. Es decir, canciones que provienen de fuentes naturales, y que el espectador puede reconocer en la escena al estar presentes físicamente. Además de servir de easter egg, tienen una función claramente sentimental y dramática.

Si ya eran soberbios en anteriores fascículos, los efectos de sonido se benefician de una mejor tecnología para dicho cometido. Una calidad abrumadora, y una sincronización perfecta.

Claudio Serrano, José Padilla, Yolanda Quesada, y muchos otros artistas, son los encargados del genial doblaje en castellano para España. Aunque como es tradición, recomiendo enormemente disfrutar del trabajo original liderado por Kevin Conroy, Mark Hamill, Troy Baker, y Ashley Greene.

Batman: Arkham Knight, es una oportunidad excelente para sacar el máximo partido de un buen equipo de sonido envolvente, o de unos buenos auriculares como los PlayStation Gold, o los Platinum, y de los Xbox Gaming.

JUGABILIDAD

En líneas generales, podemos afirmar que estamos ante una entrega sumamente continuista dentro de la saga Arkham. Una aventura de acción en tercera persona, con la cámara detrás del personaje, y con mecánicas beat ‘em up para el combate. Aunque ciertamente, en ocasiones, la visión subjetiva tendrá su protagonismo.

Esto hace que la jugabilidad sea completamente la misma que en episodios anteriores. Con tres modalidades básicas como son el combate, el sigilo y la exploración. Pero, se ha añadido una nueva, casi convirtiéndose en un personaje, como es la conducción a bordo de nuestro Batmóvil. Un elemento del que hablaré más adelante con mayor profundidad, y que se encarga de romper un poco esa sensación continuista.

Así pues, deberemos avanzar por la ciudad siguiendo la pista de la misión principal, misiones secundarias, y recogiendo los múltiples coleccionables repartidos por el mapeado. Éstos componen un amplio abanico de 243 objetos, divididos en 4 categorías. Los trofeos y los acertijos de Enigma, ítems que debemos destruir, y los agitadores de Enigma que cuentan con una bomba adherida en su cuerpo.

Para revelar la localización de los coleccionables, deberemos encontrar, e interrogar, a los informadores de Enigma. Pero cuidado, algunos se revelarán e intentarán pegarnos. Si hacemos el contraataque correctamente, nos darán la información. En cambio, si nos golpean mientras les interrogamos, huirán y habrá que volver más tarde para repetir el proceso.

Una novedad que, en mi opinión, es todo un acierto, es el seguimiento de la misión principal, secundarias, y de las misiones secundarias DLC, pero integradas en el juego base, a través de un intuitivo menú en forma de ruleta. Esta característica, nos permitirá saber el estado de nuestro progreso, así como seleccionar lo que deseemos hacer en ese preciso instante.

Todas esas características, más la grandeza del mapeado, ayudan a transmitir la sensación que estamos ante un título de mundo abierto. Pese a que si lo miramos fríamente, su estructura narrativa es completamente lineal. Pero gracias a las numerosas actividades alternativas, tendremos esa grata sensación de libertad.

Si el control ya nos parecía una delicia en Arkham Origins, ahora se siente mejor que nunca tras su aterrizaje en la nueva generación. Todas las mecánicas presentes en juegos anteriores siguen vigentes en Arkham Knight. El sistema de combate se ha perfeccionado, se han añadido nuevos gadgets, y, en ocasiones, contaremos con aliados para ciertos enfrentamientos. Más fluido y dinámico que nunca. Por supuesto, no podían faltar los espectaculares combos, tanto en solitario como en equipo.

La tecnología que emplearemos para contrarrestar a nuestros enemigos, también nos servirá durante la exploración. Ya sea para desplazarnos más rápido por los escenarios, desbloquear ciertos accesos gracias a herramientas clave, o para progresar en nuestra investigación cuando estemos inmersos en el «Modo Detective».

Otro aspecto que se mantiene, es la posibilidad de atacar a nuestros adversarios de manera directa, encadenando espectaculares combos, o bien haciendo gala de un riguroso sigilo. Obviamente, contaremos con eliminaciones silenciosas a través de nuestras habilidades, gadgets, y los elementos del escenario.

La variedad de los enemigos es otro punto fuente de Arkham Knight. Aunque nos puedan parecer iguales, su aspecto y herramientas varían en función de la facción a la que pertenecen. Además, nos plantarán cara con técnicas de combate cuerpo a cuerpo, armas blancas, bates, y un variado arsenal de armas de fuego. Así como elementos del escenario.

Pero sin ninguna duda, la gran novedad de Batman: Arkham Knight es el Batmóvil. Más allá de ser un mero medio de transporte, será una gran baza que contará con una placentera modalidad de combate. Ya lo avisaba anteriormente, el protagonismo del coche de Batman cobra una importancia muy relevante. Tanto, que lo podemos considerar como un personaje más del elenco narrativo.

Vital para encarar a los enemigos motorizados, útil para desplazarnos por las calles de Gotham, y protagonista indiscutible de ciertas situaciones en las que requeriremos de sus prestaciones para poder avanzar. Ya se trate del hilo narrativo principal, misiones secundarias, y para conseguir ciertos coleccionables.

La conducción es sencilla e intuitiva, y nos deleitará de ciertos momentos de adrenalina. Obviamente, habrá lugar para los desafíos en forma de carreras. No habrá pavimento, o tejado, que se interponga en nuestro camino.

Pero sin lugar a dudas, su modo más destacado es el de combate. Como si de un tanque se tratara, contaremos con un sofisticado arsenal dotado de misiles, un gancho, y cargas electromagnéticas. Pero al igual que las habilidades de nuestro traje y gadgets, podremos mejorar nuestro vehículo a través de los puntos WayTech que obtendremos tras los combates, completar tareas, etc.

Al igual que en juegos anteriores, y tras completar el prólogo, tendremos la oportunidad de entrenar nuestras habilidades de combate, sigilo, y manejo del Batmóvil, en los desafíos de combate, depredador, combate y combinado en Batmóvil, y las carreras.

En Arkham Knight no tendremos el interesante multijugador presente en Origins. Sin embargo, podremos adquirir el pase de temporada para tener acceso a los 17 DLC’s de la nueva entrega de Rocksteady. 4 serán misiones secundarias que se integrarán a la historia principal.

«La era de la infamia», «La venganza de Catwoman», «Cierre del GPGC» y «Una moneda al aire», nos aportarán más contenido narrativo. Otros 4 DLC’s, serán misiones independientes donde destacamos «Un asunto de familia».

El resto de paquetes de contenido descargable serán desafíos de combate y depredador con una dificultad extrema, y desafíos de carreras con el Batmóvil donde podremos ponernos al volante de los vehículos más emblemáticos del universo cinematográfico. Desde el coche de Alan West, hasta el imponente acróbata de Christian Bale. Toda una delicia para los fans más acérrimos.

Una cosa es evidente. Arkham Knight presenta toneladas de contenido. Con infinidad de posibilidades que lo convierten en una Obra Maestra en el aspecto jugable.

DURACIÓN Y DIVERSIÓN

La historia principal de Arkham Knight puede ser terminada, en una primera partida, en unas 15 ó 20 horas. Naturalmente, la duración de nuestra aventura dependerá de la dificultad seleccionada, y del espíritu coleccionista del jugador.

Cabe destacar que para presenciar el final verdadero, deberemos completar la totalidad de los objetivos presentes en el juego base, sin contar los DLC’s. Eso incluye la trama principal, misiones secundarias, y coleccionables.

Conseguir la totalidad de los trofeos, o logros, nos tomará la friolera de 110 horas en total. Eso nos ayuda a hacernos una idea de la cantidad de contenido que puede llegar a ofrecer Batman: Arkham Knight. Pese a ser un juego con una estructura lineal, los componentes secundarios ofrecen múltiples maneras de enfocar este maravilloso videojuego.

Pese a que en ciertos momentos se puede llegar a sentir que, quizás, se abusa en exceso del uso del Batmóvil como elemento novedoso, estamos ante un videojuego totalmente divertido y adictivo. Para nada se siente repetitivo o tedioso. Y aunque ofrezca toneladas de contenido, nos quedará la sensación de que queremos más.

Y esa es la mejor parte, Batman: Arkham Knight es un juego monstruoso. Una Obra Maestra con todas las letras. Y aunque narrativamente está medio peldaño por debajo de Arkham City, estamos ante uno de los mejores videojuegos de la historia. Con un final totalmente increíble que ya hubieran soñado firmar los mejores guionistas de cine. Un videojuego imprescindible.

VEREDICTO

Batman Arkham Knight es un excelente videojuego que, pese a no sorprender tanto a nivel narrativo como Arkham City, se merece, sin debate alguno, la etiqueta de Obra Maestra.

Una exquisitez en todos los aspectos. Un imprescindible para los amantes del género y de las aventuras del personaje creado por Bob Kane hace más de 80 años.

Un tsunami de contenido rebosante de calidad que no nos despegará de la silla. Una historia apasionante llena de giros inesperados, sorprendentes, y con uno de los finales más salvajes que se recuerda.

Simplemente, BRUTAL.

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