Koeman tenía razón

En un par de semanas se cumplirá un año del debut del FC Barcelona en la Champions League de la temporada 21/22. Fue en el Camp Nou ante el Bayern München. El resultado fue todo un baño de realidad al sucumbir por 0-3 sin haber tenido ninguna oportunidad de alzar la voz en todo el encuentro.

Tras el partido, Ronald Koeman contestó un escueto, pero sincero y contundente, «es lo que hay». Estas palabras no gustaron nada a los barcelonistas. Pero había que ser realistas, era la verdad. El Barça, ya estuviera dirigido por Koeman o por Xavi, no tenía plantilla para afrontar un reto tan grande como es la Champions. Ni siquiera, para disputar las dos competiciones nacionales.

Pero eso no fue todo. Koeman, que fue cesado a finales de año tras el partido contra el Rayo Vallencano, tuvo el tiempo suficiente para soltar unas cuantas verdades. Incómodas. Pero ciertas al fin y al cabo.

No solamente tenía una plantilla insuficiente, denunciaba que ciertos jugadores, como Riqui Puig, rendían más fuera del terreno de juego, y con nocturnidad y alevosía, y se dedicaban a filtrar lo que sucedía en el vestuario y que, en teoría, debe ser confidencial.

Todos estamos de acuerdo que Riqui es un excelente jugador. Clase mundial. Pero cuando tu entrenador te acusa de ciertas cosas, y ya sumas 3 técnicos para los que no has contado para nada, algo pasa. Algo de cierto hay cuando te acusan de ser el Rey de la noche, y el Tinder, y dedicar más tiempo a hablar con la prensa que en el césped.

El hecho de que, con sólo 23 años, haya recalado en una liga menor como es la Major League Soccer (MLS), y que tampoco haya tenido protagonismo con un entrenador pro Riqui Puig, como es Xavi Hernández, no hacen otra cosa más que certificar que Koeman estaba en lo cierto.

Y llegó el de Terrassa. Un entrenador que pidió refuerzos urgentes para el mercado invernal. Una petición que no hizo más que corroborar las quejas del técnico holandés. Llegaron 5 refuerzos. Y con un poco de «mano de santo», (casi) se consigue una remontada espectacular. Por lo menos, se certificó la participación en la presente Liga de Campeones de manera directa.

El reciente mercado veraniego, que acabó ayer mismo, ha sido otra baza que ha dado aún más credibilidad a las palabras del héroe de Wembley. El Barça liderado por Joan Laporta, y Mateu Alemany, ha conseguido ejecutar una auténtica revolución en el vestuario. Un buen número de bajas para aligerar la masa salarial, y dar cabida a los excelentes 7 fichajes realizados.

No cabe duda que las incorporaciones de Lewy, Koundé, Bellerín, Marcos Alonso, Christensen, Kessié, y Pablo Torre, aportarán mucho a éste equipo. Significan un salto de calidad importante que deben liderar la senda del triunfo al conjunto de Xavi Hernández.

Eso sí, podremos aceptar las críticas de aquéllos que lamentan el coste de tal cambio de panorama. No debemos olvidar que el Barça ha hipotecado 20 años de una parte de sus ingresos. Pero cierto es que no invertir, es empobrecerse. Era algo totalmente necesario para no quedar rezagados en la carrera por los títulos importantes.

No obstante, creo que más de uno le debe una disculpa a Ronald Koeman. Nos gusté o no, ha quedado patente que tenía (toda) la razón.

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