Análisis Resident Evil Zero (GameCube)

Resident Evil Zero, una excelente precuela

En 2002, Capcom presentó, en exclusiva para GameCube, un sublime prólogo del primer videojuego de la franquicia. Resident Evil Zero, nos mete en la piel de Rebecca Chambers, y Billy Coen, 24 horas antes de los acontecimientos ocurridos en la mansión Spencer. Con múltiples novedades en lo jugable, pero manteniendo el estilo clásico de la saga, es para muchos una de las mejores entregas numeradas.

Durante el Tokyo Game Show del año 2000, y tras el enorme recibimiento de Resident Evil 2 para Nintendo 64, Capcom sorprendió a todos con una interesante precuela del primer videojuego.

Resident Evil Zero, llegaría a mediados de 2001 y en exclusiva para Nintendo 64. El proyecto estaba tan avanzado, que tuvo una demo jugable para los asistentes a la feria más importante de Japón.

Pero saltó la gran bomba. Un acuerdo de exclusividad entre Capcom y Nintendo para los próximos 5 años. Eso supuso la cancelación de Zero para Nintendo 64, y su reinicio total para la inminente GameCube.

El remake de Resident Evil sirvió de aperitivo para familiarizarse con la nueva apariencia gráfica. Se aparcaba, de momento, los fondos tridimensionales y las cámaras fijas dinámicas de CODE: Veronica para volver a la esencia clásica de los juegos de la anterior generación.

Así pues, Resident Evil Zero llegó en noviembre de 2002 en Japón, y el 7 de marzo de 2003 para el resto de mercados.

El videojuego nos mete en la piel de Rebecca Chambers, 24 horas antes de la pesadilla de Chris Redfield y Jill Valentine en la mansión Spencer.

Tras una accidentada llegada del equipo Bravo de los S.T.A.R.S. al bosque de Raccon, deciden separarse y seguir la pista de Billy Coen, un preso fugado y que supuestamente ha asesinado a los agentes que lo escoltaban durante su traslado a prisión.

Sola, y con el silencio de la noche interrumpido por una lluvia de verano, Rebecca encuentra un misterioso tren parado en medio de la nada.

Tras descubrir que algo extraño sucede en su interior, Rebecca se topa con Billy. Y lejos de suponer una amenaza, acuerdan colaborar para asegurar su mutua supervivencia.

Así es como arranca, nunca mejor dicho, esta apasionante aventura de terror titulada Resident Evil Zero. La única pega destacable, es que Rebecca está mucho más curtida en el combate que en Resident Evil. Algo que a nivel argumental, representa una pequeña incongruencia.

No obstante, y como ya es costumbre en mis análisis, no destriparé más detalles de la historia para preservar la experiencia de los nuevos jugadores.

Un excelente videojuego que presentó numerosas novedades en la jugabilidad. Siendo el último Resident Evil con fondos pre-renderizados y planos de cámara fijos. El último Resident clásico.

APARTADO GRÁFICO

Como he comentado anteriormente, el remake del primer videojuego sirvió de antesala para hacerse una idea de lo que era capaz la nueva Nintendo GameCube.

Zero es un calco técnico y visual de Resident Evil. Un precioso lienzo digno de ser admirado gracias a sus bellos y detallados fondos pre-renderizados.

No podían faltar los planos de cámara fijados estratégicamente. Algo que denota, además, una excelente dirección de fotografía que nos regala tomas sencillamente espectaculares.

Todo ello, ejecutado de manera fluida gracias al motor gráfico que tantas alegrías ha dado a esta saga. El MT Framework.

El modelado, texturizado, y animación de los personajes roza la perfección. Ya nos estemos refiriendo a los principales, secundarios o enemigos. Inclusive los objetos animados de los fondos, y los ítems con los que podremos interactuar.

Los efectos, sobre todo la iluminación y los climatológicos, son de auténtico escándalo. Éstos últimos, se funden con total harmonía con los fondos pre-renderizados y hasta sufren sus efectos. Como por ejemplo, las gotas de agua deslizándose por los cristales de las ventanas.

Al igual que su predecesor, aunque realmente es su antecesor, cuenta con cinemáticas in game, sobre todo conversaciones que sacan a relucir el potencial de este videojuego. A destacar, las sublimes animaciones faciales.

Aunque las escenas más espectaculares también se presentan con el mismo motor, denotan un ligero aumento de detalle y resolución al estar incluidas como archivo de vídeo.

Lo jugué de salida en mi Nintendo GameCube, a una resolución de 576 pixeles intercalados y con la opción de 60Hz de mi televisor activada.

Al igual que la adaptación de Resident Evil, existe una versión para PS3 y Xbox 360 a 720p. Otra para PS4, Xbox One y PC a 1080p. Y la más reciente para Nintendo Switch a 900p.

Lamentablemente, todas estas versiones presentan un framerate limitado a 30fps. Aunque por lo menos, adaptan el aspecto de pantalla a 16:9.

Hubiera sido muy interesante disfrutar de este videojuego a 60fps. Y más teniendo en cuenta que estamos hablando de un videojuego lanzado en 2002.

Sea como sea, estamos ante un título que ha envejecido de manera excelente y que merece ser disfrutado, aclamado y contemplado, aún a día de hoy. Visualmente, es toda una delicia.

APARTADO SONORO

Seiko Kobuchi es el encargado de brindar a Resident Evil Zero de una estremecedora banda sonora llena de suspense y terror.

En la línea de los anteriores capítulos de la saga, cada una de las piezas cumplen a la perfección en su función incidental con énfasis narrativo, y con un claro significado emocional que consigue sumergirnos en la tensión y el peligro.

Cuenta con canciones ciertamente memorables. Como siempre, la pista que suena en las habitaciones de guardado es la que probablemente quede en la memoria de los jugadores más acérrimos de la saga.

Los efectos de sonido siguen la línea de lo experimentado en Resident Evil. Presentan una excelente calidad y están perfectamente sincronizados.

Como ya es tradición, Zero llegó al mercado español traducido y subtitulado. No obstante, eso nos permite disfrutar del sobresaliente doblaje original liderado por Richard Waugh, Riva Lombardi y James Kee.

Así pues, recomiendo el uso de unos buenos auriculares, o un equipo de sonido 5.1, para poder así vislumbrar el excelente apartado sonoro de Resident Evil Zero.

Lamentablemente, la versión de GameCube no aprovecha la tecnología Dolby Pro Logic II incorporada en la consola de Nintendo. Una lástima.

JUGABILIDAD

Nos encontramos con las mismas bases del Resident Evil de 2002. Un Survival Horror en tercera persona y con la perspectiva fijada a través de planos meticulosamente seleccionados.

Eso nos trae de vuelta a los controles “tipo tanque”. Pero como es de imaginar, se incluyen las mejoras implementadas en la revisión del primer videojuego.

La mecánica principal seguirá siendo la de avanzar por los escenarios, lidiando o sorteando enemigos, recoger objetos clave, archivos de texto, y administrar sabiamente nuestro inventario y arsenal para encontrar respuestas de lo que está sucediendo, y escapar así de la trampa mortal en la que nos hemos adentrado.

Pese a que volveremos a contar con un amplio y variado abanico armamentístico, ítems curativos, cintas de tinta, y máquinas de escribir, no hallaremos ningún baúl para gestionar nuestro inventario.

Así es. Una de las novedades de Resident Evil Zero es la ausencia total de cajones para guardar los objetos. No deberemos descartarlos, simplemente dejarlos en el suelo y volver a ese mismo sitio para recogerlos.

Evidentemente esto supone un incremento considerable del backtraking. Por suerte, a medida que avancemos en la aventura y ciertas zonas queden inaccesibles, todos los objetos se resituarán en otro lugar. Además de estar constantemente señalizados en el mapa para facilitar la tarea.

Cada persona tendrá su opinión sobre esta mecánica introducida por Capcom en este videojuego. Unos dirán que le añade realismo. Otros, que alarga de manera artificial su duración.

Pero aquí no acaban las novedades. Resident Evil Zero cuenta con dos personajes integrados en una sola campaña y que, gracias al sistema Partner Zapping, podremos intercambiar el control de manera inmediata. Ya sea por preferencia, o por requisitos del guión.

Ambos, Rebecca y Billy, son prácticamente idénticos en líneas generales. No obstante, mientras que Billy será mucho más efectivo en el combate, Rebecca demostrará sus dotes farmacéuticas en la confección de ítems curativos.

Además, el hecho de contar con dos personajes a la vez nos permitirá llevar más objetos en nuestro inventario. Y tendremos a nuestra disposición la opción de intercambiar ítems de manera directa sin necesidad de cambiar de personaje, o dejarlos en el suelo para recogerlos posteriormente.

Mucha gente que ha disfrutado de este título gracias a las recientes reediciones, ha manifestado su descontento con esta curiosa mecánica. Argumentan que no está bien aprovechada.

Puede ser que tengan razón. Pero debemos recordar que estamos hablando de un videojuego de 2002, y que originalmente iba a ver la luz en el año 2000 en Nintendo 64.

Es evidente, que si Zero se hubiese lanzado en la presente década, estaríamos hablando no solo de una mejor implementación de esta función, si no de un juego totalmente diferente en todos los aspectos.

Así pues, todo ello, representa un plus para hacer frente tanto a los enemigos conocidos como a las interesantes novedades que nos harán sufrir de lo lindo.

Juntamente con CODE: Veronica, Resident Evil Zero es uno de los títulos de la franquicia con más variedad de amenazas biológicas.

Desde los conocidos zombies, perros y Hunters, hasta incorporaciones como monos, sanguijuelas, murciélagos, y otros que no desvelaré para no estropear la sorpresa ya que se tratan, en su mayoría, de jefes finales.

Podremos escoger entre 3 niveles diferentes de dificultad. Fácil, Normal y Difícil. Personalmente, recomiendo el modo Normal para los novatos de la saga y Difícil para los más veteranos. Fácil puede llegar a estropear la experiencia al no suponer reto alguno.

Además, la dificultad es progresiva y se ajusta a medida que avanzamos en la aventura, lo que le otorga un nivel de realismo muy destacable.

Francamente, la jugabilidad es uno de los puntos fuertes de este Resident Evil Zero. Algo que, sin duda alguna, sabrán apreciar tanto los amantes del género y de la franquicia, como los que se atrevan a descubrir esta saga.

DURACIÓN Y DIVERSIÓN

En una primera partida, y en la máxima dificultad, la precuela del primer capítulo de la saga puede tener una duración aproximada de 10 ó 12 horas.

Todo depende de la dificultad seleccionada y del espíritu explorador del jugador a la hora de investigar las diferentes localizaciones, hacerse con todos los archivos de texto, y el ritmo imprimido en nuestra partida.

Lamentablemente, la versión de GameCube no incluye ningún modo extra al terminar la historia principal. Algo que sí existe en las remasterizaciones y que tiene a un carismático personaje como protagonista.

Como no las he probado, no puedo dar mi opinión al respecto. Simplemente asegurar que, de buen seguro, nos añadirá un buen número de horas de diversión en nuestro contador.

Además de ser un requisito si pretendemos obtener el 100% de los trofeos/logros de las versiones más recientes.

En líneas generales, Resident Evil Zero es una sublime entrega del universo creado por Shinji Mikami. Un juego altamente divertido, adictivo y, como es habitual en la franquicia, altamente rejugable.

VEREDICTO

Resident Evil Zero, es un excelente prólogo de los sucesos ocurridos en la mansión Spencer. Una historia simple, pero eficiente, que nos ayudará a comprender cómo empezó todo.

Una aventura llena de acción, suspense, terror, y con todos los ingredientes característicos del Survival Horror. Un imprescindible para los amantes del género, y de la franquicia de Resident Evil.

Atrévete a descubrir la semilla del mal.

2 comentarios en “Análisis Resident Evil Zero (GameCube)

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